Te quiero, mi querido software

Original article can be found here (source): Artificial Intelligence on Medium

Te quiero, mi querido software

Shudu Gram — IG: instagram.com/shudu.gram

La moda digital, la ropa digital, los top-model virtuales se están convirtiendo en un hecho. No se trata de “y si”…, se trata de cuándo.

Si ahora somos bombardeados con modelos de cierta belleza, pronto tendremos que lidiar con artefactos digitales que irán más allá de nuestros arquetipos comunes. Posiblemente crearán un nuevo tipo de “objetos de deseo“.

Miquela Sosa y un amigo — IG: instagram.com/lilmiquela

La mayoría de nuestras interacciones son impulsadas por la corteza visual, que es nuestra primera interfaz con el mundo externo; vemos una flor, un animal o un coche y en unos segundos nuestro cerebro elabora de inmediato una primera impresión que, sea buena o no, será bastante difícil de desafiar.

Cuando aplicamos este comportamiento a las interacciones humanas, el resultado es lo que generalmente llamamos “amor a primera vista”.

El atractivo físico en general es un factor importante que fomenta la atracción sexual y la atracción interpersonal inicial (Swami y Furnham, 2008a).

¿Qué pasa con las interacciones hombre-máquina entonces?

No podemos imponer el objetivo del amor, pero podemos discutir, o al menos pensar, en lo saludable que sería enamorarse de algo que existe solo en un mundo virtual.

Un cuadro de “Her”

Spike Jonze trató de imaginar un futuro distópico hecho de relaciones entre humanos y asistentes virtuales; los lazos eróticos y sensuales comenzaron bajo un manto de vergüenza y terminaron con algo que podemos llamar una zona de amigos masiva para la humanidad.