Usa la IA en tu negocio

Original article was published by MERAKIU – Plataforma de Emprendimiento on Artificial Intelligence on Medium


Tienes la AI en tu cama y no te has dado cuenta.

La AI ya está en todas partes. La tienes en tu casa, en tu negocio, en tu habitación. Te dicen como evitar los atascos, te gana en los videojuegos, organiza los álbumes de fotos de tu familia como le da la gana, te dice que estás con sobrepeso, que hoy no anduviste lo suficiente y que te falta sexo, te muestra lo que está haciendo tu exmarido en las redes sociales, te traduce el New York Times, te dice por teléfono que lo que tienes no es Covid19 sino indigestión…Y esto no ha hecho nada más que empezar…Lo curioso es que una vez que la incorporas a tu vida te parece tan natural que ya se te olvida que es inteligencia artificial(efecto IA). Pero lo cierto es que hay una creciente importancia de la inteligencia artificial en los negocios de cualquier tipo.

La AI está en la Lingüística de los computadores, en la minería de datos (Data Mining), la Industria, el periodismo, la medicina, la realidad virtual, la robótica, los videojuegos, y un larguísimo etcétera en todos los campos. Otros ejemplos:

  • Música: En 2019, el Doodle de Google hizo un homenaje a Bach creando una melodía completa dándole sólo dos acordes de input.
  • Agricultura: Hoy la IA analiza millones de datos de cosechas en África para controlar plagas.
  • Industria: Control de inventarios, previsiones de insumos y un largo etcétera.
  • Servicios: Airbnb procesa bigdata y aprende a darte los espacios que te gustan.
  • Medio ambiente: Al procesar millones de datos nos ayuda a predecir y combatir el cambio climático, a analizar los cantos de las ballenas para rastrearlas y saber si están enfermas, monitoriza el aire de las ciudades, la desertificación, etc
  • Periodismo e información: así como la producen fakenews hiper-realistas (deepfake) ☹, también ayudan a detectarlas.
  • Medicina: ayuda a leer scanners y detectar tempranamente en cáncer, a detectar sentimientos en niños autistas, saber si estuviste al lado de alguien con Covid.
  • Humanidades: la AI se incorpora a programas y líneas de atención para prevenir el suicidio.

Pero ¿Qué es la inteligencia artificial?

No lo sabemos con exactitud porque, al igual que con la inteligencia humana, no nos ponemos de acuerdo en su definición. Pero podemos acercarnos diciendo que la IA es aquella forma de pensamiento producida por maquinas que imita funciones básicas de la Inteligencia humana, tales como percibir, razonar, resolver problemas, y lo más importante, aprender. Hay dos escuelas o grandes tipos de IA:

  • IA Convencional (o IA simbólico deductiva). La que imita la manera formal y estadística en que las personas razonamos. Por ejemplo: la que se basa en casos para tomar decisiones; los sistemas expertos que llegan a una solución a través de relacionar ideas y con un conocimiento previo del contexto; las redes bayesianas que dan soluciones basadas en la probabilidad; La Inteligencia artificial que se autocontrola y auto regula; y finalmente, el manejo inteligente de procesos que facilita la toma de decisiones complejas en campos especializados.
  • IA Computacional (o IA subsimbólica-inductiva). La que es capaz de aprender con los datos que le damos.

¿Cómo llegó la AI a este punto?

Como me encanta la historia hagamos un breve resumen: Desde hace miles de años soñamos crear maquinas que se comporten como humanos. Lo hicieron Aristóteles, Ramón Llull en el medioevo, Davinci, en el renacimiento. Pero el tema tuvo su punto de inflexión en la segunda guerra mundial cuando el matemático Alan Turing inventó un algoritmo capaz de descifrar la máquina de mensaje secretos Nazi, ENIGMA, y con ello abrió el camino para que los aliados ganaran la guerra. A partir de ahí desarrolló una prueba (test de Turing) que define si una máquina es o no inteligente, si al enfrentarse a ciegas junto a un humano contra un interrogador, ese interrogador no puede distinguir si las respuestas provienen del humano o de la IA. Finalmente, en la conferencia de Dartmouth de 1956 nació el término Inteligencia Artificial. A eso siguió una avalancha de descubrimientos y modelos: neuronas artificiales, lenguajes de programación, programas que sabían leer. Mención especial merece Marvin Minsky que creó las primeras redes neuronales, el microscopio confocal, patentó el primer casco de realidad virtual (1963), asesoró la producción de la película 2001: Una Odisea en el Espacio, etc., etc., etc.,

El momento realmente ¡wow! llegó en 1997 cuando “Deep Blue” venció al campeón de ajedrez y mejor jugador de la historia Gari Kaspárov. En 2009 se desarrolló una AI capaz de detectar sentimientos en niños autistas. En 2014 una IA superó el Test de Turing por primera vez. Y luego Zaz, en cuanto tuvimos acceso a un computador en casa gracias a Steve Jobs, la AI irrumpió en nuestras vidas. Con ello aparecieron los agentes inteligentes o chatbots, capaces de mantener una conversación como un humano.

Podemos decir que la IA a irrumpido en nuestro mundo de la mano de féminas. No exactamente de la mano de afrodita, como imaginábamos los niños de los 80s (¡por fortuna!). Sino de ALICE, SIRI, ALEXA, MITSUKU, que han sido las primeras en aterrizar en el mundo, para hacerlo más amable, eficiente y agradable. (Igual que sus semejantes en la inteligencia humana 😉)

Stuart Russell y Peter Norvig, nos dieron la clasificación de la IA más ampliamente aceptada:

  • Sistemas que usan la lógica racional. Ejemplo: los sistemas expertos, que intentan imitar a un experto humano (recepcionista, médico, economista).
  • Sistemas que actúan racionalmente. Ejemplo: los agentes inteligentes.
  • Sistemas que actúan como humanos. Ejemplo: como los robots.
  • Sistemas que piensan como humanos. Ejemplo: las redes neuronales artificiales. Al igual que una neurona aplican unas operaciones matemáticas a unos datos que se le dan y Voilá…genera un resultado. Esto genera otra forma de aprender, un tipo de Aprendizaje automático (Machine Learning) que permite a una IA, un software o un robot aprender por su cuenta. El aprendizaje automático sigue los pasos clásicos de la IA: primero hay un aprendizaje, un entrenamiento (guiado por parte de un humano) que genera una experiencia, y una puesta en práctica que nos dice si la tarea se cumple o no con éxito. Lo que las diferencia de un programa informático es que no siguen órdenes, sino que se asocian entre sí y cambian su entradas y salidas mediante el aprendizaje y error, según la tarea encomendada. Es algo sencillo, hasta que se tiene a millones de neuronas trabajando al tiempo (Redes Neuronales Artificiales, o RNA). Y aquí llega el Aprendizaje profundo (Deep Learning), ese que llega aún más lejos (o más profundo), usando capas de información cada vez más abstractas, para lo cual necesita aprender trabajando con el Big Data (enormes cantidades de datos para aprender como lo hacemos las personas)

¿En qué se diferencia un programa informático de una IA?

Un programa informático es una máquina que no piensa. Simplemente, se le dan unos datos y hace exactamente lo que le dicen (haz esta operación matemática, escribe este texto, sigue este diagrama de flujo “si pasa x haz Y”, reproduce este sonido). Mientras que la IA no recibe órdenes para obtener un resultado. Es ella la que, con unos datos de entrada, obtiene unos resultados, y no es posible saber cómo lo hizo.

Ella intenta imitar el pensamiento humano. Igual que un niño que intenta aprender a hablar o a andar, y se cae unas cuentas veces hasta que da un paso, o balbucea hasta que le sale bien decir mamá, la AI también aprende de los humanos por prueba y error. Al principio falla. Pero aprende rápidamente a medida que se le corrige. Y luego hace cada paso ella misma. Así, por ejemplo, para enseñar a su AI a reconocer caras Facebook pagó a gente en la calle para hacerse fotos, y Google y Apple han estado envueltas en supuestas escuchas de voz para entrenar a Alexa y a Siri.

La inteligencia artificial, la conciencia y los sentimientos

Existen expertos que creen que se puede dar a la IA sentimientos y emociones, relacionándolos con los indicadores de estado que permitirían tener algo parecido al hambre sin está bajos de energía, tristeza si no se usa, miedo si están a punto de apagarse, incluso dolor si meten un dedo en una punzonadora. Y como un niño aprendan a no hacerlo.

En realidad, eso demuestra hasta que punto nuestros SENTIMIENTOS son producidos por nuestros PENSAMIENTOS, como ya lo han sugerido algunas corrientes de la psicología o la espiritualidad, y con ello nos confirman que los humanos no somos nuestro cuerpo, no somos nuestros sentimientos, no somos nuestros pensamientos, sino algo que está más allá (o por encima) de ellos.

Sin embargo, el no tener sentimientos a diferencia de los humanos, es quizás una gran ventaja que hace que la IA nunca abandone sus metas “porque está deprimida”, se olvide sacar el pollo del horno porque “un gatito maullando los distrajo”, o decida no salir a trabajar porque tiene un “bad hair day”

¿Es factible usar la IA en tu negocio o emprendimiento?

¡Absolutamente! Seguro ya lo estás haciendo y no eres consciente. Un ejemplo los chatbots de servicio al cliente: Desde el famoso A.L.I.C.E. del 2000, al brillante Mitsuku de hoy, premiado varias veces como el mejor del mundo. Básicamente la puedes usar así (te cuento la manera y te doy un ejemplo rápido de lo que se me ocurre, pero la imaginación es el límite):

  • Hacer minería de conocimientos: obtener conclusiones a partir de todo tu contenido (documentos, imágenes y archivos multimedia), luego buscar en la nube patrones y relaciones en tu contenido, comprender opiniones, extraer frases clave, etc. (lo puedes hacer con Azure Cognitive Search de Microsoft). Ejemplo: sacar conclusiones sobre las características de las colecciones de moda más aplaudidas del mundo para producir la tuya.
  • Machine Learning. Crear, entrenar e implementar tus modelos de aprendizaje automático (Azure Machine Learning, Azure Databricks) y usa código abierto (como ONNX Runtime) para acelerar el aprendizaje automático en una amplia variedad de marcos, sistemas operativos y plataformas de hardware. Ejemplo: Crear recetas o platos que tengan los sabores más apetecidos, a partir del análisis de los restaurante más visitados del mundo, o de las fotos de comida compartida en IG.
  • Aplicaciones y agentes de IA. Ofrecer experiencias innovadoras a tus clientes con aplicaciones que usan Cognitive Services (visión, lenguaje, decisión) y Bot Services, con plantillas ya listas que te permiten usar modelos de IA que utilizan actualmente millones de productos, como Office 365, Xbox y Bing. Y personalizarlos con tus propios datos e impleméntelos en cualquier parte. Ejemplo: Utilizar uno de estos Bots personalizándolo para tus servicios de coaching en tu página web. La ai podría por ejemplo ver la cara de tu cliente (si el lo permite, claro) y analizar exactamente su estado de animo para darle el consejo que necesita.

¿Dónde encontrarla?

Microsoft y Google, entre muchos otros, tienen plataformas y servicios para que la incorpores. Tensorflow de Google tiene código abierto y puedes usarla gratis. Entra y juega un poco.

Los dilemas de la Inteligencia Artificial en los negocios, y en todos los ámbitos

1. Propiedad intelectual de la inteligencia artificial. Open AI. Según la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), cualquier creación de la mente puede ser parte de la propiedad intelectual. El problema que surge ahora es que no es claro si la IA entra en esta definición. En febrero de 2020 la OPMI y la Oficina del Derecho de Autor Americana se plantearon este gran dilema. ¿Los derechos de autor de la IA pertenecen al humano que la creo? ¿o a la misma IA o máquina? ¿o a los millones de personas cuyos datos (inputs) se utilizaron? y en ese caso ¿hay dos tipos de derechos de autor uno de la AI y otro de los humanos? ¿A quién, éticamente, deben ir los dividendos de dichos derechos? A quien dio los datos iniciales a la IA, o a la gente cuyos datos son utilizados… ¿Y si los datos son los de las ballenas? ¿Cómo determinar si un trabajo es original cuando ha nacido de la mezcla de fragmentos de otros trabajos?.

2. La comunicación entre IAs. En 2017 facebook tuvo que apagar sus dos de sus chatbots porque empezaron a comunicarse con ellos, desviándose de las órdenes dadas. Dejaron a “Lucy” y a “Bob” conversando entre ellos en su laboratorio de AI (FAIR), y de repente desarrollaron un idioma propio ¡Un idioma que el equipo no podía comprender! ¡Aterrador! la inteligencia artificial puede crear un lenguaje propio con el que comunicarse, y ponerse así fuera del control humano.

3. Las Deepfakes y la manipulación de la verdad: La inteligencia artificial puede hacer cosas poco éticas sin problema, porque no tiene conciencia de lo que está bien o lo que está mal. Aprende del humano que le enseña los primeros pasos. Como la falsificación de vídeos en donde unos rostros se cambian por otros, o se manipulan los labios para hacer decir cosas falsas a un político o un líder opinión. Y es casi imposible de distinguir a simple vista. Hace unos meses, los creadores del generador de texto GPT-2 se dieron cuenta de que había aprendido por su cuenta a crear noticias con mensajes racistas, sexistas o falsos. Textos que pueden ser distribuidos millones de veces en internet manipulando fácilmente a la Opinión Pública.

4. La seguridad de la especie humana: Desde Bill Gates a Elon Musk, pasando por Stephen Hawking y Jack Ma, creen que la AI representa la mayor amenaza para nuestra la supervivencia de la humanidad. El fundador de AliExpress, Jack Ma, ha dicho incluso que “la IA desencadenará la Tercera Guerra Mundial”. Parece una exageración sacada de quicio, pero sus empresas, tanto Tesla, como Space X y Aliexpress utilizan la IA más avanzada del mundo, así que saben perfectamente de qué hablan. Por eso Elon Musk ha fundado OpenAI, un proyecto que busca crear sistemas de IA que ayuden a la Humanidad, y no puedan revelarse contra ella. El gran temor no es que usemos mal la AI, sino que llegue el momento en que ellas decidan que los humanos somos un peligro para la vida en la Tierra, o que somos un obstáculo para su propia evolución, algo que si son tan listas ya sabrán. La realidad es que la AI controla hoy todas las centrales nucleares, los misiles, los laboratorios, los suministros de electricidad… ¿Qué tal si un día decide que los humanos estamos fastidiando al mundo o que no nos necesita? ¿Te parece una locura? Descarga aquí el impresionante texto generado por sí mismo por la AI GPT-3 en julio de 2020, a ver qué opinas:

https://www.theguardian.com/commentisfree/2020/sep/08/robot-wrote-this-article-gpt-3

Hay algo seguro, la empresas, por pequeñas que sean, que no empiecen a familiarizarse con la inteligencia artificial e integrarla en sus procesos, no estarán en condiciones de competir en el futuro. la IA va a transformar el mundo de una manera inimaginable. Internet y las redes sociales serán tonterías a su lado.

¿Estás preparado para eso?